Tercera noche de carteles: 03/09/25

Publicado por Octavio Morrison en


NOCHE DE CARTELES

REFLEXIONES SOBRE EL PRACTICANTE EN LAS INSTITUCIONES

Presentan: Luciana Alos, Leandro Fornes, Octavio Morrison.

Coordina: Laura Rodríguez 

Desde la secretaría de carteles surge la propuesta de trabajar sobre el enlace entre escuela e institución vía el dispositivo del cartel. Entonces el cartel se presenta como un modo posible, entre otros, de tratamiento de lo real. 

Durante la noche se pudo escuchar tres trabajos orientados por coordenadas que contigentemente resuenan entre si: la pregunta por el despertar de la lógica hospitalaria, por el despertar del propio automaton, en el trabajo de Leandro, y el interrogarse acerca del entusiasmo en los trabajos de Luciana y Octavio permiten dar cuenta de eso que nos dice Tarrab en el texto El cartel: Un tratamiento de lo real por lo colectivo: “El cartel es un tratamiento, entre otros, de lo real, pero no es el único”.

El trabajo de Leandro “Un cartel como despertador y empalme” nos invita a pensar como un encuentro inesperado en el contexto de su paso por la residencia abre una pregunta, la pregunta acerca de su posición como practicante del psicoanálisis.

Esta presentación nos lleva a lo que Gabriela Grinbaum trabajó en su transmisión en la apertura de las actividades de la escuela, la primera noche de carteles:

“Lo que realmente toca nuestros cuerpos.
Lo que se inscribe como saber. Es por la vía del deseo.
¡Se sabe por deseo!”

Una de las preguntas al trabajo de Leandro es acerca del pasaje que menciona de la supervisión hospitalaria de casos a la practica del control desde la perspectiva de la orientación lacaniana.

En cuanto al trabajo de Luciana “ Recuperar el entusiasmo, urgencia que hace eco en la escuela” podemos ubicar como el tratamiento analítico con adolescentes es paradigmático de la clínica de la urgencia subjetiva. Se pone en juego un modo inédito de vivir la pulsión, Lacan en el “Despertar de la primavera” planteaba la pubertad como un despertar a lo real.

El trabajo de Octavio “Nadie sabe lo que puede un cartel” A fin de cuenta la presencia del analista en una institución es siempre sintomática, en tanto pone en cuestión los discursos pregnantes, y la hospitalidad del síntoma se sitúa en las antípodas de la hospitalización del síntoma.


A continuación te dejamos los trabajos presentados en la noche:

«Nadie sabe lo que puede un Cartel»- Octavio Morrison

«Un cartel como despertdor y empalme»- Leandro Fornés

«Recuperar el entusiasmo: Urgencia que hace eco en la escuela»- Luciana Alós