Primer actividad preparatoria hacia las V Jornadas Anuales de la EOL Delegación Mendoza
El día 3 de junio se realizó una Actividad Preparatoria hacia las V Jornadas Anuales de la EOL Mendoza. Reunidas bajo el título “Interpretación y Silencio”: coordenadas conceptuales que orientan el trabajo de Escuela durante este año y constituyen el eje de las Jornadas a llevarse a cabo los días 4 y 5 de septiembre del corriente año.
Cuatro producciones comenzaron a poner en elaboración el tema que nos convoca: Virginia Dell’Innocenti, Horacio D’Amico, Lilian Giubetich y Alicia Lucero, integrando el Cartel Epistémico de las Jornadas junto a Graciela Brodsky en la función de Más Uno, presentaron cuatro trabajos que muy bien dialogaron entre la interpretación y el Silencio, trazando iniciales líneas de investigación.
En su trabajo Algunas formas de la interpretación en la enseñanza de Lacan, Virginia realiza un preciso recorrido por las distintas modalidades de la interpretación a lo largo de la enseñanza lacaniana, la orienta una pregunta central: ¿cómo tocar, con el decir, algo del goce de un sujeto? A partir de allí, sitúa la resonancia, la alusión, la cita, el enigma y el equívoco, apoyándose en referencias bibliográficas claras y precisas. Su recorrido concluye destacando el hacer del analista que, al modo de un músico, hace escuchar lo que está escrito, abriendo a la vez la pregunta por el lugar y el valor del silencio en la interpretación y su incidencia sobre el goce.
En Recorrido, Horacio aborda la cuestión del silencio a partir desde la lectura del seminario Silet de J-A Miller, orientada por el eje del goce y sus modalidades. Recorre distintas referencias de la enseñanza de Lacan para situar el goce silencioso, el silencio de la pulsión y el silencio del analista, destacando momentos en los que el silencio bordea al objeto y se articula con la presencia del analista, en la transferencia. Su trabajo culmina en la consideración de los modos de goce singulares de cada sujeto y del plus de gozar, dejando abiertas preguntas de gran interés para el trabajo de las Jornadas, entre ellas: ¿cuándo un analista calla y cuándo habla?.
En Silet y modos de gozar, Lilian propone un abordaje profundo del silencio, tanto en la poesía como en la experiencia analítica, siguiendo un vector que va del silencio a la interpretación. A partir de la proposición freudiana sobre el silencio de la pulsión y de los desarrollos de Lacan, del Seminario 11 a La lógica del fantasma, pasando por el Seminario 20 y la perspectiva del sinthome, interroga la relación entre pulsión, inconsciente y modos de gozar. Su recorrido culmina destacando el silencio del lenguaje en lo imposible de decir, apoyándose en la hermosa poesía de una mujer beguinas Su recorrido culmina destacando el silencio del lenguaje ante lo imposible de decir, apoyándose en la hermosa poesía de una mujer beguina.Desde allí, deja planteada una serie de preguntas que orienta el trabajo analítico, tomamos en la oportunidad solo una de ellas: ¿cómo introducir un vacío que impida el cierre del sentido del lado del fantasma y haga resonar otra cosa en el cuerpo.
En ¿Quién interpreta?, Alicia aborda de manera rigurosa la cuestión de la interpretación, apoyándose en referencias y citas precisas que orientan su desarrollo. Tomando como eje la pregunta que da título a su trabajo, recorre distintos modos de interpretación en la enseñanza de Lacan, en un punto de encuentro con el texto de Virginia. Sin embargo, su elaboración pone el acento en la tensión entre la interpretación que procede del inconsciente y aquella práctica analítica que se desprende de la última enseñanza de Lacan, la del reverso de la interpretación del inconsciente, orientada por la separación entre goce y sentido. De este modo, sitúa en primer plano el hacer del analista, ilustrado con gran claridad a partir de un recorte del testimonio de Ondina Machado. Su trabajo invita a retomar una pregunta que atraviesa nuestras conversaciones: ¿puede la interpretación tocar la pulsión y los modos de goce?
Fue muy agradable acompañar el desarrollo de lascuatro presentacionesy una alegría promover el dialogo entre los expositores y los asistentes en una conversación que,poco a poco, fue despejando interrogantes, precisando conceptos y abriendo valiosas perspectivas de trabajo, vislumbrando así el comienzo de muy buenas producciones para laspróximas Jornadas.
Elodia E. Granados

