A través de las canciones
Responsables de la BOLM: Lilian Giubetich y Gabriela Nafissi.
Colaboradores: Daniela Navarro, Eliana Mena e Ignacio Busquets
El pasado 8 de noviembre se realizó la última actividad anual de la BOLM con el equipo responsable (2022-2024), participando por tercer año consecutivo en las Jornadas anuales de la EOL, Delegación Mendoza denominadas: El gran secreto del psicoanálisis. La intervención de la BOLM se llamó A través de las canciones y se produjo desde el dispositivo de la conversación con Diego Frenkel como invitado.
La conversación versó sobre temas que se desprendieron de la lectura del libro del artista: A través de las canciones (2017). Frenkel reflexionó acerca de la vida como poética del viaje, narrativa que organiza el tiempo a partir de los rastros de la música como mojones de cada experiencia. La música que signó su vida y la que compuso a partir de ciertas palabras que lo marcaron. La no linealidad del tiempo, la concepción del tiempo dentro del tiempo que instaura una canción, la dificultad para establecer su duración y definirla. Ensayó algunas definiciones: una canción está hecha de sonidos y de tiempo; de palabra y de espíritu. Se leyó un fragmento de su libro en el que habla de las resonancias que le produjo la primera canción que recuerda, marca del deseo que instaura una temprana vocación musical. Así como también acerca de las mutaciones de la voz del artista a lo largo de su carrera, comenzando por la presencia de lo ominoso encarnada en la voz de Lennon; los cambios en las letras de sus canciones hasta hacerlas de tono más personal y cuyo uso de la voz va encontrando su singularidad, abierta a la variación.
Otro tópico que se planteó desde dos perspectivas fue el movimiento. La caminata como un modo de hacer uso de él, orientada por la indeterminación, deriva que posibilitó la creación de icónicas canciones como: El Bar de la calle Rodney. El movimiento, además, como aquel que recorta el rasgo “electrónico” de la infancia que muta en danza, un modo de moverse propio y por fuera de lo reglado, de la imitación y que luego se expresa en las puestas performáticas de sus conciertos y el modo en que su música incita a bailar a los otros. La potencia vital y el riesgo en la experimentación de los movimientos culturales y artísticos de los 60 y el influjo que tuvo en su formación. También de otras influencias culturales que aportaron a su relación con el ritmo y el modo en que toca la guitarra como una percusión.
En relación a su experiencia con el análisis, destacó por un lado, su “necesidad“ de hacer pasar por la vía de la palabra las situaciones que le suceden. Toma la metáfora de un espejo modulador o iluminador que le devuelve otra mirada, que le permite salir de la repetición. Además, comentó que otra situación que lo ha llevado al análisis ha sido el miedo al dolor psíquico y de esa manera, la importancia de atravesarlo. En ello cita un verso de su canción Nada es igual: “Diego, hacete amigo del dolor”. Además, toma un aforismo mencionado por Plutarco en boca de Pompeyo Magno que retoma Fernando Pessoa: Navegar es preciso, vivir no lo es. Frases que son transformadas en canciones y parten de ciertos decires que lo interpelaron.
Sobre su relación con las mujeres y lo femenino ubicó el punto en que las mujeres no pueden incluirse en un universal. Y respecto de la lógica masculina clasificó cuatro factores que lo incomodan: la competencia, el sentido común, el sentido pragmático y la relación rígida con el cuerpo y aclaró que esta modalidad también podía darse en las mujeres.
Por último, y referido a su estilo, se puntuó el groove como rasgo de su arte. DF lo relacionó con el swing y en tanto que “escurrimiento… balanceo hipnótico, seductor, mántrico, que nos lleva al cuerpo”, aquello que a él lo conmueve de la música.

