GENTAL. Un juego artístico en movimiento. Vol. VI

Publicado por EOL Mendoza en

El océano en un caracol. Intervención artística

Bolm itinerante – Teatro El Taller


Terceras actividades anuales de extensión de la BOLM (Biblioteca de la Orientación Lacaniana) EOL Delegación Mendoza y ACEP.

El 8 de septiembre se realizó la tercera actividad de extensión 2024 de la BOLM en el Teatro El Taller en el marco de la propuesta escénica múltiple: Gental. Vol. VI. Un juego en movimiento con la presentación del Álbum Entre Paréntesis de Mar Vilchez Aruani; la cual estuvo organizada por Carolina Duarte del Río y Lía Vinci. La BOLM fue invitada a realizar una producción causada por los textos de Mar Vilchez Aruani. Tal es la propuesta que realizan cada mes a quienes presentan obras surgidas de textos de diversos dramaturgos, escritores, poetas y artistas visuales de la escena artística mendocina.

 La actividad fue abierta al público y contó con una gran convocatoria. Reúne a artistas de distintas disciplinas que se dan cita cada mes, en dicho espacio. En paralelo a la actividad, se realiza una Feria editorial y gráfica que convocó a distintas Editoriales independientes: Ed. Animala, Lloro cosas, Varinias, Baby Orlok, Coso con Cosas, Garúa Libros, Activismo gráfico, Natalia Soledad, Flora de peluche, Entre hilos y hierbas, Comadres distro, Mujernícola, L.A.U.B.A., Bruce Lis, Ciarlant.o, La dedicatoria. Por otra parte, Garúa Libros publica los textos del escritor convocado mensualmente, en un fanzine.

La noche inició con Esperanza, propuesta teatral, luego las palabras de apertura estuvieron a cargo de las organizadoras: Carolina Duarte del Río y Lía Vinci. A continuación, Mar Vilchez Aruani leyó sus textos, Agustín Daguerre presentó un monólogo sobre el silencio, Mariel Matoz realizó una lectura performática sobre textos propios.  Se realizó además una propuesta musical experimental con cuerdas, instrumento de viento y voz; y Fennel, una performance ritual. Por último, antes del corte y final con concierto, la Bolm presentó su intervención.

Ante la pregunta de qué manera intervenir en un espacio artístico proponiendo una actividad de Psicoanálisis en extensión, surgió la idea de crear una breve intervención, a partir de las afinidades entre la poesía y el psicoanálisis. Se buscó producir efectos desde una propuesta escandida en cuatro escenas que anudaron poesía performática, música y danza.

Un océano en un caracol creada colectivamente por Lilian Giubetich (violonchelo y loops), Gabriela Nafissi (recitación y textos), Deborah Trovarelli (danza) con la asesoría de la dramaturga y directora teatral Ivana Catanese.

La disposición espacial incluyó la presencia de un diván, una silla de analista y otra para el violonchelo. Un caracol de mar iluminado se encontraba de manera oblicua con respecto al diván.

La obra comenzó con una conversación entre colegas sobre un paciente, en tono humorístico. A posteriori, cada momento supuso intervenciones de recitación de textos, música y danza; acciones performáticas que se enlazaron para conformar un cuerpo de obra.

Los textos poéticos recortaron cuatro momentos y frases que se expandían en un campo vibratorio ofrecido por la música y la proyección del cuerpo en el espacio que proponía la danza.  El psicoanálisis como práctica de lo singular; el analista como semblante de objeto. Lo que enseña la poesía al psicoanálisis. El equívoco y el fuera de sentido. Una sesión de análisis como esfuerzo de poesía. El fin de análisis y el uso del sinthome.

Las acciones performáticas permitieron hacer uso del cuerpo (recortar o acentuar un gesto, una palabra, repetir o cambiar un movimiento, mutar la posición entre analizante y analista, o bien hacer contrapunto con la fijeza del caracol en su lugar de objeto a, síntoma, sinthome). En cuanto a la danza, acompañó a la música y fue al lugar de la palabra en su dimensión de imposible. Entre el respiro, la pausa, el cobijo, la caída, el cambio de posición subjetiva, la expansión de un gesto, lo insoportable del síntoma, el tropiezo y la repetición; un punto de tensión estilizada hasta la estetización del síntoma en su saber hacer ahí. Finalmente, la despedida del espacio analítico.

El trabajo musical utilizó el sonido del mar dentro de la caracola como hilo invisible que producía las transiciones entre escenas. El uso de acordes, melodía, armónicos, spigattos y hacia el final llegando a melodías yuxtapuestas por medio de los loops. Una propuesta musical de interpretar un final de un análisis. En la última escena, la artista se aleja del cello y quedan resonando esos loops. Efectos que puede dejar una experiencia analítica, o una experiencia artística para aquel que la atraviese, o experimente.

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