REABRIENDO LAS PUERTAS DEL PSICOANÁLISIS A LA CIUDAD

PALABRAS DE APERTURA

Mabel Rabino

Sede EOL Delegación Mendoza, 22 de octubre 2022

Es un gusto enorme para mí darles la bienvenida a nuestra Sede para llevar a cabo la inauguración, en nuestra Escuela, de la Biblioteca de la Orientación Lacaniana de Mendoza (BOLM). Es una alegría para nosotros y para el psicoanálisis en la ciudad realizar hoy este acto de apertura con la compañía y la presencia de ustedes. Las puertas están abiertas y lo seguirán estando para los que quieran entrar.

Y hoy también hacemos honor a esa apertura en el excelente título que las responsables de Biblioteca – Gabriela Nafissi y Lilian Giubetich – le han dado a esta Jornada: Reabriendo las puertas del psicoanálisis a la ciudad. Ese gesto de reabrir la puerta a los amigos del psicoanálisis es tan significativo como elocuente y afectuoso. Desde ya, están invitados a participar de las actividades que iremos ofreciendo.

Nuestro deseo y esfuerzo estarán orientados a que dichas actividades resulten atractivas y enseñantes. Para lograrlo, estaremos muy atentos a escuchar las inquietudes de quienes se acerquen a proponernos acciones que sean de interés y utilidad para la ciudad.  ¿Qué puede decir el psicoanálisis a la ciudad y, sobre todo, qué puede aprender el psicoanálisis de sus habitantes?

Este es nuestro objetivo al presentar en sociedad a nuestra siempre joven Biblioteca que hoy  inauguramos en nuestra también joven Escuela de la Orientación Lacaniana de Mendoza, que el 13 de octubre cumplió 6 meses.

Siempre joven Biblioteca que, sin embargo, con mucho deseo de existir y crecer, se ha sostenido a lo largo de varios años y ya ha recorrido un vasto camino desde su creación en el mes de julio de 2015. Dicho acto fue producto de un trabajo articulado previo llevado a cabo por más de 5 años entre las Secretarías de Biblioteca de ACEP y del Cid Mendoza del IOM2. Luego se obtuvo la inscripción como Biblioteca adherente a la Federación Internacional de Bibliotecas de la Orientación Lacaniana (FIBOL). Y desde la fundación de la EOL Mendoza comparte su trabajo con ACEP, manteniendo la doble pertenencia.

En sus Estatutos se expresa: “La BOLM será una biblioteca especializada en psicoanálisis, única en nuestra ciudad y de consulta gratuita; será su tarea la de llevar el discurso analítico a diferentes campos de la cultura que así lo requieran o estén interesados en él, y de ofrecerlo como una herramienta para la interpretación de los fenómenos sociales y subjetivos. Podrá desarrollar acuerdos y convenios con otras instituciones o espacios culturales, políticos, educativos de la ciudad (como centros culturales, museos, Universidades, etc).

Las Bibliotecas del Campo Freudiano y sus actividades tienen un compromiso particular con la acción lacaniana que se realiza en cada ciudad. Se trata de tener informados a sus miembros y amigos de los avances de las ciencias, sobre todo de aquellas que Lacan llamaba afines al Psicoanálisis, pero sin adoptar discursos que no nos pertenecen ni confundir los modos propios de incidir en los sujetos y en las comunidades. También dentro de sus objetivos se encuentra el de hacer frente a las teorías que quieren ignorar y denigrar el descubrimiento freudiano para imponer ideologías que niegan la posibilidad de elección y decisión de los sujetos.

Las actividades de las Bibliotecas tales como cine debate, invitación a artistas, diálogos con otros discursos y otras disciplinas – tales como la psicología, la filosofía, la psiquiatría, la cultura en general –  confirman el trabajo y la práctica de los psicoanalistas de las Escuelas tendiente  a oponerse a la segregación y a las normas uniformizantes, iguales para todos, que cercenan la diferencia subjetiva de cada uno de los seres hablantes y el modo singular de habitar sus espacios y vivir su vida de la mejor manera posible.

La BOLM forma parte del Campo Freudiano entendido como un conjunto amplio de practicantes lacanianos en el mundo. El Campo freudiano fue la pasión de Judith Miller, quien fuera su Presidenta hasta que murió. Imposible hablar de las Bibliotecas sin nombrar a Judith, hija de Lacan, gestora entusiasta de la extensión del psicoanálisis en muchos países y ciudades a través de sus Bibliotecas. Era incansable en su tarea de sostenerlas y apoyar la creación de nuevas con su incesante dedicación y esfuerzo personal, llevando o enviando libros y, cada vez que podía, viajando a cada ciudad en la que se requería su presencia. Ella representaba “el esfuerzo definiendo el deseo, eso era lo que transmitía”. [1]  Judith también fue quien ideó y vió nacer el órgano de información y difusión de dichas Bibliotecas: el Boletín de la FIBOL que ella tituló Colofón.  Fue su Directora durante muchos años.

Vaya aquí nuestro humilde homenaje y recuerdo de su magnífica presencia en el mundo. Fue y será el mejor ejemplo para mostrar que la existencia del psicoanálisis depende del deseo de cada uno de darle vida y hacerlo conocer en los espacios en los que transitamos.

Queremos que la BOLM en nuestra ciudad sea un lugar que posibilite el acercamiento al psicoanálisis de una manera distinta, sobre todo, haciéndose un lugar amigable para aquellos que no son psicoanalistas pero que se interesan y leen a Freud y a Lacan. Y también para los psicoanalistas. El debate y el intercambio de las ideas son parte fundamental del avance del psicoanálisis y no deben reducirse ni limitarse a un asunto interno de las Escuelas. Debemos abrir la conversación a otros grupos y representantes de las ciencias y de la cultura en general, haciendo de la Biblioteca un espacio predilecto para llevar a cabo esa tarea.

Eso es lo que estamos haciendo hoy en esta hermosa jornada mendocina, forjando lazos con los hacedores de nuestra cultura: escritores, músicos, cantores, artistas plásticos, psicoanalistas, vecinos y los artífices de la exquisita gastronomía donde se amalgaman diferentes sabores que degustaremos con los excelentes vinos que tan generosamente nos ha ofrecido Bodega Monteviejo.

¡Que disfruten de nuestra Jornada!

Muchas gracias.


[1] Cárdenas, María Hortensia. Colofón. Homenaje a Judith Miller. P. 22