La BOLM en las 2Jornadas anuales de EOL Delegación Mendoza: «Estilos de vida: ¿a qué apuesta un psicoanálisis?»

Publicado por Gustavo Saraceno en

Durante los días 10 y 11 de noviembre se realizaron las Jornadas Anuales de la EOL Mendoza Estilos de vida, ¿a qué apuesta un psicoanálisis?, en el espacio cultural Julio Le Parc. Hubo una gran afluencia de público, presentaciones de trabajos y plenarias; con una curaduría que hizo su hincapié en la noción de estilo, acentuando la dimensión de lo singular en las intervenciones artísticas en artes visuales y musicales.

En estas jornadas, a BOLM tuvo injerencia en dos intervenciones específicas en base al programa anual que supuso abordar narrativas contemporáneas en distintos campos de las artes; en contrapunto con el psicoanálisis. En esta oportunidad se trabajó con la relación entre los estilos de vida y el estilo de autor, desde la escritura poética, la performance y las artes audiovisuales.

La intervención poética – performática realizada el día viernes 10 de noviembre – estuvo a cargo de la artista Vera Jereb[1]; se realizó luego de la apertura de las Jornadas. Esta última, estuvo a cargo de Gustavo Moreno (AMP- EOL Mendoza) y de Manuel Zlotnik (Presidente del Consejo Estatutario de la EOL, AMP- EOL Bs. As.)

El poema escrito por Vera, en consonancia con la temática de las Jornadas, hizo hincapié en el entorno artístico como legado familiar que da lugar a una forma de vida, a un modo de vivir apasionado. En su caso, deviniendo una artista poeta con estilo propio. Vera logró encarnar el texto escrito, ponerle el cuerpo. Desde una cadencia modulada, su voz y sus movimientos en escena, crearon una atmósfera sensible en expansión. Pura potencia del gesto, que llevó al espectador a estar presente durante el acontecer poético; dejándose conmover por sus resonancias semánticas y libidinales, un saber hacer artístico, en primera personal del/en singular.

El día sábado 11 de noviembre, con el nombre de Narrativas audiovisuales contemporáneas & estilo de autor;  fue entrevistada la cineasta argentina Bárbara Sarasola Day.

Gabriela Nafissi (co-responsable de la BOLM) presentó a Álvaro Stella[2]; quien ofició de entrevistador, y a Bárbara Sarasola Day realizando un recorrido su trabajo biofilmográfico[3].

Para iniciar la entrevista se visualizaron dos fragmentos de sus películas recortando, lo que se consideró un rasgo de su estilo que pudo extraerse del trabajo fílmico.  La misma autora hizo referencia a la “incomodidad” como una característica de sus films, referenciándola en el Umheimlich freudiano: lo siniestro. Esa elasticidad que se te puede volver totalmente extraña, irreconocible, extranjera en los vínculos familiares. Su búsqueda  consiste en indagar a modo de pregunta: la frontera de los vínculos familiares, que también como toda frontera son convenciones que acordamos, qué rol desempeña cada uno y la elasticidad respecto de lo soportable. Es decir partir de los temas que te obsesionan siendo las películas  un modo, una forma, un formato artístico para salir  un poco de la soledad y compartir lo que nos inquieta, lo que nos incomoda, las preguntas que tenemos. Después le encontrás la forma narrativa … en el fondo se trata de eso.

El encuentro con el cine, según relata Bárbara, fue progresivo y debido a que un amigo “pesca” que su escritura es muy visual, y con una cierta discontinuidad en la progresión de las escenas. Podríamos pensar que propone dejar un lugar vacío al espectador entre lo que da-a-ver y lo que no; entre lo que no sé dice o se esboza.

Bárbara dice: No siempre las decisiones que tomamos resultan funcionales. Por qué a veces hacemos las cosas que hacemos… Es una búsqueda. Algo que no termino de entender. Sobre todo en los vínculos familiares. Por qué hacemos estas cosas que no son convenientes para uno.

Álvaro Stella menciona la inquietante extrañeza (de lo familiar) o la intimidad inquietante; en el eje familiar trastocado en el sentido; como aquello que no entra dentro del lenguaje sino que toca el cuerpo. Como en la premisa de Sangre Blanca. La situación problemática de dos jóvenes que, en ese empuje pulsional, quieren hacer la trampa  de cruzar la frontera llevando una pesada carga. En nombre del bien del mercado, ganar plata fácil. El problema es que uno queda en el camino. Asistimos al modo en que los personajes no pueden desatender, o dejar de responder a ciertos vínculos enrevesados e ineludibles (como el padre que responde al llamado de la hija no reconocida en Sangre Blanca). Respecto de lo cual lo nombra como thriller pulsional. También rescata la belleza visual de las imágenes en Deshora, por momentos de límites difusos (sin poder ubicar claramente la frontera);  y en tanto que casi sin salida. Refiere que es un modo de hacer cine,  haciendo poesía… no sólo estética … sino de ir un poco a las entrañas de estos protagonistas de las dos películas. No es la “vida es bella “ del paisaje bucólico. Sino de qué manera el lugar bello se transforma en una trama de la que se puede llegar a no escaparse, como temática de las dos películas.

Bárbara explica: Los paisajes son divinos pero eso es una trampa. Padecemos el paraíso. Añade quelas escenas van avanzando más por lo que no se dice, no se ve, lo que no está explicitado (en particular en Deshora). A diferencia de Sangre Blanca donde estaría más en relieve; sin embargo hay como un entramado subterráneo, subcutáneo… En otro momento va a decir respecto de la verdad, que uno se encuentra muchas veces con que no es tan transformadora. Se trata de la función de la verdad respecto de los otros.

Álvaro remarca que, en todo caso de lo que se trata es de un saber hacer. En este sentido señala las derivas respecto de aquello en que deviene una mirada, una contingencia, en el modo de tratar esas derivas como artista.

Ciertas notas biográficas que aporta Bárbara remiten a la mencionada extranjería como algo que le es familiar. Dice que su familia  nuclear  se caracteriza por una cierta inquietud por el corrimiento: todos un poco corridos de lugar. Y, de la extranjería, cuenta que se crió con el lado de su familia inglesa, a propósito de su relación con la lengua y respecto de la religión. Refiere que su madre le dijo: “yo te doy un Dios y después hace lo que quieras”. Además de mencionar el doble juego entre el sentido de pertenencia y el desarraigo. El anclaje a su tierra salteña, los temas familiares y las atmósferas de sus films y, por otra parte, su modo de vida nómade enlazado a sus trabajos en cine como guionista, directora y productora.

En su oficio de cineasta destaca el modo en que considera el trabajo colectivo en el set de filmación; como una experiencia ligada a lo “sagrado humano”, a la noción de comunidad (lo analoga con las remembranzas de las procesiones religiosas en la infancia).

Álvaro le pregunta sobre la relación entre la intención y lo fortuito. Ella va a decir que lo escrito cobra vida al ser encarnado por personas reales, se transforma, y ahí se produce el pasaje de la literatura al cine. El resultado, se encuentra al final; se va descubriendo en el proceso recién cuando se llega al corte definitivo. Y eso es parte de la satisfacción que le produce su oficio, tanto respecto del trabajo colectivo como procesual, el encuentro con lo fortuito.

Álvaro diferencia el modo de hacer cine armando un rompecabezas, donde encajan las piezas; respecto de un trabajo de collage como el que propone Bárbara, el modo en que hay lugar para el hecho fortuito, más allá de la intención; aquello que podría llegar a encontrarse. También destaca su gusto por el tránsito. Algo del deseo puesto en juego: Un cauce, una causa para seguir andando.

Cita a Lacan para diferenciar la máscara del teatro griego (donde la interpretación dramática la tiene que hacer el coro) porque la máscara es fija. En cambio, añade: por suerte tenemos el cine. En el cine transcurre la ficción, la ficción es una creación. En ese proceso creativo te encontrás con otra poesía. No la que vos intencionás…en el hacer aparecen otras cosas.

Bárbara rescata el valor lúdico que tiene el hacer cine para ella, lo concibe como una actividad del lado del deseo. También rescata su dimensión colectiva. Al respecto dice: Tenés como unos mascarones de proa (refiriéndose al trabajo de los  directores) pero hay toda una tripulación ahí. Álvaro diferencia  aquellos trabajos permeables a otros; en desmedro de los que reportan una satisfacción sola, destacando que este último no es el que le interesa a Bárbara.

Para cerrar la conversación, Álvaro cita a Truffaut: Nada hubiese podido impedirme rodar este film pues mi amor al cine es más fuerte que cualquier moral. Y agrega, dirigiéndose a Bárbara: Tu amor al cine es más fuerte que cualquier moral.



[1] Vera Jereb es escritora, tallerista, Licenciada en Comunicación Social y gestora cultural. Desarrolla la poesía oral y performática. Participa en proyectos colectivos como la Asamblea de Trabajadorxs de la Literatura, la Colectiva PAP y en esta casa. En 2022, sacó el libro No quedan amuletos, un híbrido entre poesía y novela.

[2] Álvaro Stella es miembro AMP/EOL y psicoanalista en Córdoba, y presidente del CIEC.

[3] Bárbara es una destacada cineasta vinculada a la industria del cine desde el año 2000. Es miembro de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina en el rubro de Dirección. También se desempeña como Script Doctor y por cuarto año consecutivo imparte tutoría en desarrollo de proyectos en el Taller con Perspectiva de Género de DAC ( Directores Argentinos Cinematográficos).  Realizó su primer largometraje: Deshora en 2014, su ópera Prima como guionista, directora y productora. Fue coproducido entre Colombia, Noruega y Argentina y exhibido en más de 35 festivales internacionales. Fue premiada como Ópera Prima en INCAA, el fondo FDC- Proimágenes en Colombia y el Sørfold de Noruega para su producción. Su guion ganó la beca de Fundación Carolina- Casa América.  Colombia, Brasil, Argentina, España y Noruega. En 2018 dirigió su segundo largometraje: Sangre Blanca protagonizado por Eva de Dominici y Alejandro Awada y producido por Varsovia Films, Pucará Cine y Direct TV. Fue presentado en el festival de Cannes, en el de Roma y en La Habana, obteniendo el premio especial del Jurado en Maceo, Mejor Dirección Artística en La Habana y Mención Especial del Jurado en Cinema Ciudad de México. Actualmente, está desarrollando el guion de su nuevo largometraje como guionista y directora, Little War, que recibió el Hubert Bals Fund para desarrollo 2022, la beca del Fondo Nacional de las Artes ( Argentina) y Mecenazgo de la Ciudad de Buenos Aires. Seleccionado para participar en Cinemart 2023 en el marco del Festival de Cine de Rotterdam. Además de participar en el Foro de Coproducción del Festival San Sebastián 2023 en donde ganó el premio “Dale!” a Mejor Proyecto. Como productora, creó la empresa Pucará Cine junto con Federico Eibuszyc, con la que produjeron películas que se han destacado en importantes festivales internacionales como el caso de Puán de María Alché y Benjamín Naishtat (2023, San Sebastián, Competencia, Oficial).

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